miércoles, 8 de marzo de 2017

De cangrejos y peces


Llueve, es de noche
y suena un tambor
es extraño, raro
No tuve ganas de volver
pero mis zapatos
me trajeron de regreso
mi camisa sintió nostalgia
los objetos en las bolsas de mi pantalón
sofocaron un grito
Esto es un laberinto oscuro
pero cálido
me guía esta sensación
en los labios, en la lengua, en los ojos
Estoy un poco perdido
pero no tengo miedo
tengo una confianza extraña, rara
Como si el mar de besos
que me empuja en estos sueños
estuviera en paz consigo mismo
como si los cangrejos y los peces que lo habitan
supieran esperar.

Siberia tropical

Las ventanas, de par en par,
llenarán de frescura las cosechas,
que cada luna riega en nuestras pieles.

M.A.

El día se hizo
la línea del tren floreció
la mar besó el hierro
lo deshizo en temblores
frutas dulces
sexo denso
ríos cálidos
sus cuerpos fueron fiesta
no hubo culpa
sólo besos apretados
y orgasmos múltiples.

Lunes II

Desde que nos separamos
me siento solo
he descubierto que el teléfono
no calma esa soledad
hablar con alguien distinto a vos
tampoco lo alivia
Antes, ese lugar lo ocupaba mi mamá
ahora, ella y yo ya no tenemos nada que decirnos
y vos ya no querés hablar conmigo.
Tal vez lo que busco es a alguien con quien
compartir de igual a igual
quiero una compañera, no una madre
quiero una compañera, no una hija
soy adulto, estoy solo
Busco querer y que me quieran
sencillamente
busco compartir besos abrazos caricias y placeres
simplemente
¿será eso tan terrible?
¿será eso tan complicado?

I

Estamos al borde
entre la arena y el agua
caricias y miedos
baile de fantasmas
manos y pieles.

En ese ataúd todos lloran su muerte propia

Hombre de pelo blanco
oxidado por el agua de los pantanos
por ese río transportador de detergente y pesticidas
Hombre de brazos quemados por el sol y la gasolina
piel arrugada por el calor y los trabajos forzados
mal pagados
potreros de zacate y palma
vacas flacas
perros con pulgas
gatos salvajes alimentados con comida para tilapias
barro, chapulines
tractores en el gallinero
casa de retazos
estruendo de trenes lejanos
aire fresco de la tarde
sonido del mar
Pa, aquí estoy
soy su hijo
Hijo, aquí estoy
soy su papá.

El río

I

El río es una placa de hielo
en el centro del pecho
el perro te extraña
hace círculos por la casa
mira para otro lado
no hay nada que entender
no hay nada que extrañar
corrí lo más lejos que pude
con sobresaltos
con miedo a las hormigas
con las piernas cruzadas
extraño.

II

Todas las tristezas
cada aguja en las yemas
cada lanza
cada gota
lo tibio después
el beso
el abrazo
la caricia
el presente
que no es
el que sí.

Adioses

I

Y un día cualquiera la olvidé
no recordé más nuestro cariño
nuestras palabras escondidas
nuestros encuentros a media luz
esos besos textuales
aquellas caricias de vidrio
se fue la tristeza basal
y mi existencia siguió la espiral hacia la tierra.

II

La muerte no es más que vacío
ausencia dolorosa para quién vive
nada para quién no
Pero la muerte no es una
son muchas hojas que caen
es usted acariciándome la mano
anoche mientras dormía.